Rodrigo Díaz es un cocinero; así se define este barranquillero. Un hombre descomplicado al hablar pero muy centrado al momento de expresar lo que piensa y siente de lo que más le apasiona, cocinar.

Es un hombre estudioso de la gastronomía, de la culinaria, es detallista y dedicado con cada uno de los platos que ofrece en sus prestigiosos restaurantes: El Celler y Paloma, ambos ubicados en el histórico barrio Viejo Prado en la ciudad de Barranquilla.

En ambos restaurantes ve realizado parte de sus sueños y asegura que cuando esté “viejo”, le gustaría tener una pizzería donde él mismo las prepare.

Pero mientras ese momento llega, Rodrigo ha decidido expandir sus especialidades como cocinero y montó un nuevo concepto en el Centro Comercial Único, en Barranquilla. Allí encontró el último local disponible y en un pequeño espacio armó Fayer. Aquí la gente puede encontrar productos más comerciales, para todos los gustos y estratos.

Foto: Diana Quiroz.

 

“Nosotros tenemos unos hornos que son de carbón y llevamos uno de estos. Es un horno y una parrilla en una sola máquina, no tiene ningún tipo de cables y todo lo que cocinamos ahí es a carbón. Ahí hacemos hamburguesas, pollo al carbón, costillas de cerdo al carbón, carne al carbón con puré de yuca, las papas bravas que son papas fritas con un tipo de salsa que hacemos en el Celler y esperamos ir metiendo otros platos en el menú para el deleite de la gente”, asegura Rodrigo.

En esta historia conocerás un poco más de este cocinero barranquillero que estudió alta cocina y hostelería en España después de ser valet parking en Estados Unidos. Esta es la historia del hombre exitoso que está detrás de dos de los más elegantes restaurantes que tiene esta ciudad. Este es Rodrigo Díaz, el cocinero que atrae a comensales locales y extranjeros para que se dejen caer en su paladar una deliciosa paella, un pulpo a la gallega y otras exquisiteces.

Dale play a su historia.