Semanas atrás un emotivo video se viralizó en todas las redes sociales. La razón: Jonathan Jaraba, conocido como el Meke, acompañado de los principales integrantes de la agrupación vallenata Kvrass, anunciaba públicamente que se retiraba de la agrupación musical para consagrarse al llamado que según él, le había hecho Dios para trabajar tiempo completo llevando el evangelio a jóvenes y utilizar el don del canto para alabar y exaltar su nombre.

Y la decisión fue radical. ‘El Meke’ quien desde hace varios años fue rescatado por Dios de las garras del licor, las drogas y las infidelidades a su esposa, como él mismo lo reconoce, después de hacer pública la salida de Kvrass, inició con un grupo de hermanos en la Fe, la organización de su iglesia la cual han llamado Restoration, que tuvo oficialmente su primer servicio el pasado domingo 26 de agosto.

En un salón del Hotel Barranquilla Plaza, ‘El Meke’ con decenas de personas en frente, ya no saltó a una tarima para deleitar con música secular a la gente, saltó esta vez a un púlpito con su grupo de alabanzas para interpretar con una energía reverencial, canciones llenas de amor y gozo por la palabra de Dios.

“Antes me subía a una tarima con Kvrass y con el Binomio de Oro, cantaba, gozaba, ponía a gozar a la gente, los invitaba a beber, a brincar, que tuvieran un desenfreno total y sentía alegría porque estaba trabajando y la gente respondía; pero era una alegría efímera, temporal. Ahora que acabo de terminar mi primer servicio con nuestra iglesia, siento un gozo pleno que no se acaba; era lo que estaba anhelando hace mucho tiempo y ya lo estoy consiguiendo; cantarle a Dios, alabar su nombre, estoy exaltando al Rey de Reyes y Señor de Señores”, resaltó Jonathan al finalizar su escuela dominical y aceptar tener este dialogo con www.contadoresdehistorias.com.co

Revela que la decisión de salir de Kvrass era la confirmación de un compromiso que ya él había asumido hace varios años atrás con Dios.

“Cuando yo recibo la invitación para hacer parte de Kvrass, fue algo muy bonito. Sin embargo desde el inicio le dije a los muchachos que yo llegaba era a trabajar con mi canto y que respondería profesionalmente en cada presentación, pero que después de finalizar cualquier compromiso artístico que no contaran conmigo para parrandas, fiestas adicionales, salidas con mujeres, desorden, en fin; les dije que mis principios no se vulnerarían, que mis principios no eran negociables y lo respetaron muy a pesar de que en oportunidades me mamaban gallo, me decían asolapado, que era agua fiesta; pero por más que me dijeran, no iba a ser desobediente con Dios”.

Jonathan Jaraba junto al grupo musical Kvrass.

Es claro en manifestar que siempre las tentaciones lo rondaron. Tuvo una niñez y una adolescencia difícil, con muchos vacíos en “alma” y esos vacíos lo llevaron a explorar las profundidades viciosas del licor y de las drogas.

“Mi vida inicialmente fue muy dura, pero siempre tuve oportunidades. Era futbolista, estuve cinco veces en la Selección Atlántico de Fútbol y el trago me golpeó mucho, lo dejé que se apoderara de mi vida y no tenía problemas para durar seis días parrandeando con mujeres y a eso le sumábamos la cocaína. A mí nadie me brindó drogas. Lo que pasa es que como veía a algunos amigos que andaban en esas, yo decía que tenía que también estar en esa película y un día en medio de una parranda dije que ese sería el día en que la probaría; probé la cocaína y quedé pegado como cinco o seis años, pero un día Dios me rescató”

Y ese día del rescate de ‘El Meke’ llegó precisamente después de una parranda, cuando se levantó de su cama, pensó en su padre que estaba secuestrado, rápidamente vio la película de su vida, se arrodilló, miró al cielo y clamó a Dios por salvación.

“Ese día fue un 3 de noviembre, cinco años atrás. Nunca pensé que iba a sentir un arrepentimiento tan genuino como ese y una necesidad de Dios impresionante y ese día fue que conocí al Señor”.

Ahí comenzó la vida cristiana, la vida de ser obediente al manual de vida que está escrito en la Biblia y cada vez que “El Meke” estudiaba la Palabra de Dios, cada vez que tenía enseñanzas cristianas más se iba acercando el momento de ese llamado para servirle y decir finalmente “he decidido servir a Cristo, no vuelvo atrás”.

“Las lágrimas que vieron en el video que se volvió viral en las redes sociales, en el que aparezco con mis hermanos de Kvras, eran lágrimas de alegría y no de tristeza porque yo estaba esperando ese momento de dar el paso para consagrarme al Señor. Cuando estaba en las tarimas interpretando canciones seculares me sentía mal, el diablo me ponía en todo momento tentaciones. Yo me pasaba todo el tiempo en busca del Señor, de su rostro y llegaban los sábados para cantarle a un dios que no era mi Dios, a invitar al trago, a bailar atrevidamente con mujeres en tarima…Era una confrontación muy dura y ya no me sentía bien. Por eso tomé esta decisión y como dice la alabanza: he decidido seguir a Cristo y no volveré atrás”.

Jonathan o ‘El Meke’ vive una nueva vida gozosa. Vive como está escrito en la Biblia, creyendo en Él, para no perderse y tener vida eterna.

El nuevo Jonathan.