Por: Rodney Molina
Christian Daes hace un año llegó visiblemente contrariado a su oficina en Tecnoglass. El puente de mando desde el que gobierna este coloso empresarial de la avenida circunvalar de Barranquilla .
La razón: la rotonda que está ubicada en la entrada del parque industrial amaneció más saturada de basura y escombro que de costumbre.
Ya no valía que cuadrillas de empleados de la empresa limpiaran el lugar, se había convertido en un “botadero” de escombros.
Llamó de inmediato al alcalde Char y le planteó hacer algo con el sitio, le prometió una nueva comunicación unos días después “cuando se me ocurriera algo” le dijo.
Con Daes, dicen sus cercanos,  primero es haciendo y luego diciendo . Y así fue, en cuestión de horas armó una estrategia que consistía en un concurso digital que convocaría a artistas del mundo entero que propusieran un monumento que tuviera como protagonistas al vidrio, el aluminio, el emprendimiento, la industria y el arte, y claro, La Ventana.
Llamó enseguida a Alfredo Reyes de la Sociedad Colombiana de Arquitectos y se puso manos a la obra .
En la noche le presentó al alcalde el proyecto telefónicamente, Char se entusiasmó con la idea  y lo alentó a hacerla y al día siguiente tenía “colgadas” en redes las bases de un concurso en el que actuaría como jurado el ministerio de Cultura de Colombia .
Tres meses después estaba cerrando la convocatoria con un número abrumador de participantes, cerca de 100 .
Era diciembre de 2017, Daes quería que la Ventana al mundo como llamó a la obra estuviera “abierta” en medio de los Juegos Centroamericanos que viviría la ciudad a mediados de 2018.
La obra ganadora correspondía al diseño de una arquitecta barranquillera llamada Diana Escorcia, quien planteó una fusión de arte e industria con un estructura monumental que se convertía en ventana .
Terminado el carnaval de Barranquilla,  los equipos de ingeniería de Tecnoglass iniciaron la preparación del terreno, la fundición de las bases de la mega estructura y el levantamiento del esqueleto de este tótem de casi 46 metros de altura.

Christian Daes

Como casi todo lo que hace esta marca, en cuestión de semanas Barranquilla supo que en la rotonda de la circunvalar pasaría algo importante.
Hoy en el lugar se erige orgullosa una obra magnífica que pesa casi 300 toneladas, soporta ráfagas de aire de 200 kilómetros por hora, tiene casi 5 kilómetros lineales de vidrio templado de alta calidad y en su parte inferior se ubica un museo estampado que hablan en cristal de los primeros momentos del país.
La Ventana Al Mundo se convirtió en el símbolo de La Arenosa, una ventana que se convirtió en la puerta por donde en los últimos tiempos han ingresado cientos, miles de personas para ver el nuevo monumento icónico de Barranquilla, una ciudad donde hoy la gente se siente más orgullosa por lo que sucede y no por lo que pasa.

Christian Daes

 

Tecnoglass

Equipo Tecnoglass