Por: Sara Rincón

Sin tener contados los premios que ha ganado a lo largo de su vida, Víctor Manuel Osorio, más conocido como ‘Caremonja’, es uno de los mejores publicistas que hay en Colombia. Con seis festivales de Cannes en Francia a su nombre y un reconocimiento por una campaña para el país incentivando al bien social, este hombre se ha hecho meritorio de logros significativos en el mundo de la publicidad.

Victor Osorio, de padres paisas, nacido en Buga pero criado en Tuluá, es un apasionado por el negro a la hora de vestir.

‘Caremonja’

De su amistad con su pana el ‘Tino’ Asprilla, recuerda los mejores momentos de su carrera desde el instante que ganó su primer premio como publicista en Argentina por un comercial que hizo para Sprite junto a Faustino pautado igualmente en Italia, España, Estados Unidos, entre otros países.

Madrugándole al Mundial 2002:

Año 2002, fecha en la que se desarrolló el Mundial de Corea y Japón.  En ese mundial los partidos serían en horas de la madrugada para Colombia, por lo que los medios del país dudaban de comprar los derechos para transmitir los partidos, pero, faltando 15 días para el inicio de la Copa del Mundo el ‘Gol Caracol’ compró los derechos, y en una carrera contra el tiempo debían encontrar alguien que les creara la campaña de promoción al mundial. En esa oportunidad, surgida casi que de la nada, ‘Caremonja’ jugó un papel muy importante, sin mucha demora, sacó sus dotes de publicista y se ideó “madrugándole al mundial”, la cual fue un rotundo éxito.

“Me gusta el reconocimiento de la gente cuando los comerciales quedan en la memoria de las personas”. Agregó Víctor.

La vida de Víctor Manuel Osorio en las calles de Tuluá

Con una niñez bastante divertida, en la que eran otras épocas, otro país, una Tuluá más pequeña, sin las comodidades de hoy en día y sin tecnología, cuenta que tenía la facilidad de sentarse en una esquina a compartir con el grupo de amigos con los que jugaban fútbol en la tarde y con los que compartía una gaseosa luego de un ‘picadito’. Una infancia de diversión con trompos, balineras, canicas y otros juegos que hacían más alegre la niñez.

En las calles de Tuluá le pusieron sus apodos, el primero de ellos fue ‘OVNI’, como resultado de que a Víctor le gustaba pararse en las esquinas a escuchar conversaciones de adultos, le divertía el hecho de saber cosas que le pasaban a los mayores, pero fue tanto así que las personas lo identificaban y se decían entre ellas: “Ojo que llegó el OVNI”.

¿Por qué ‘Caremonja’?

Ciro González, otro gran amigo de Victor, fue quien le apodó como hoy le llaman ‘Caremonja’, luego  de que una tarde mientras compartían en una esquina de Tuluá vieran a una monjita salir con afán de un colegio y dejar caer al suelo su hábito, lo que reveló su cabellera crespa, igual que la de Osorio, Victor y Ciro se dieron cuenta y desde entonces quedó bautizado como lo conocemos… ‘Caremonja’.

Pero no solo anécdotas o historias de niñez pasaron allí, también conoció al amor de su vida, con la que ha compartido años y la crianza de su hijo, una historia de amor, casi que de novela.

Víctor y Carolina se conocieron en el momento que no era, según lo dice el mismo ‘Caremonja’, porque en ese entonces ella tenía novio y él tenía novia, Carolina se casó con el que era su prometido y de esa relación nació Felipe, pero, a los cuatro meses de matrimonio su esposo murió en un accidente mientras ejercía sus funciones como oficial de la Fuerza Aérea. ‘Caremonja’ se convirtió en su amigo incondicional, la apoyaba, estaba para ella, mientras que el sentimiento que ya había nacido tiempo atrás crecía en ambos. Después de un tiempo el decide dar fin a su relación matrimonial para retomar el amor de Carolina. Se casan y construyen una nueva vida juntos. Hoy ya llevan doce años de casados. Aunque pasaron por cientos de obstáculos, ellos afirman que “la vida los quería juntos”.

Víctor Manuel Osorio, el gran ‘caremonja’, el cómplice del Tino Asprilla, el publicista apasionado siempre será una figura para los colombianos, por su talento y su gracia a la hora de hacer reír.

‘Caremonja’ y el Tino Asprilla

La amistad entre el gran exjugador de la selección Colombia Faustino ‘Tino’ Asprilla y el publicista inició por el amor al fútbol. A los 13 años se conocen pateando pelotas en medio de partidos de barrio, y por el sentido de humor que caracteriza a Fausto. Una amistad de admirar que con el pasar de los años se vuelve cada vez más fuerte, donde va uno va el otro, cosa que llama la atención dentro del circulo de figuras en el que se desenvuelven, y que por supuesto, ha dado de qué hablar muchas veces. En los mejores y peores momentos que ha pasado el Tino, ha estado ‘Caremonja’, apoyando a su amigo de infancia y de vida.

La selección Colombia de fútbol ha tenido figuras recordadas por su talento en la cancha, por el carisma a la hora de juego, una de ellas es el delantero Faustino Hernán Asprilla, quien se internacionalizó por su juego, el orgullo de Tuluá, como muchos lo llaman. Una persona “extraordinaria”, según la descripción de ‘caremonja’, y no precisamente por haber sobresalido en el fútbol, sino por las cosas que le pasan.

El ‘Tino’ Asprilla y ‘Caremonja’, amigos inseparables

“Recuerdo una anécdota cuando teníamos 20 y algo de años, estábamos en Tuluá. Pero ese fin de semana había elecciones y por ende había ley seca y no permitían vender licor.  Nosotros (El ‘Tino’ y él) con ganas de chuparnos unos guaros pero no había dónde, salimos a buscar quien nos vendiera, fuimos a supermercados, tiendas, toldillos, pero en un estanquillito nos dijeron que nos vendían la botella de aguardiente, cuando fuimos a pagarla Fausto me dice: -Pagala vos, Caremonja-, pero yo no llevaba plata, y nos la fiaron (risas), nos fuimos de ahí con la botella pero no sabíamos que hacer con ella y fuimos a invitar a una pelada, cuando llegamos a su casa le golpeamos la puerta y salió el novio, y el man se nos pegó. No lo conocíamos y se nos montó en el carro y se tomó todo el trago.”

Aunque Víctor Manuel y Faustino Asprilla son como dos gotas de agua y aceite, tienen una cosa en común que los une… han sabido darle valor a su amistad, por esto han permanecido tantos años uno al lado del otro.

‘Tino’ Asprilla y ‘Caremonja’

“El valor de la amistad es un valor que se entrega sin exigencias y sin condiciones”, ‘Caremonja’.