Una fotografía tomada por un turista y publicada en Twitter en la Rambla de Barcelona se vuelve viral y crea una nueva forma de contar historias y de hacer periodismo en los canales digitales.

Por: Rodney Molina 

Un turista estando en España, se sorprendió al ver a uno de los centenares de retratistas que normalmente ocupan un sitio en el popular paseo de Las Ramblas de Barcelona, el mismo lugar que visitan más de 50 millones de personas al año.

El pintor en carboncillo hacía un retrato de una mujer árabe ataviada con su tradicional niqab que es obligatorio, según la religión de los países ubicados en esa parte del mundo.

La imagen se propagó a través de twitter y como si se tratara de una protesta por el sometimiento a las mujeres  en el medio oriente, fue compartida por millares de personas en esa red social en occidente.

Un periodista catalán, Oriol Querol, fue uno de los internautas que observó la imagen.

Como vivía cerca del lugar se acercó al sitio donde fue captada la instantánea. Con la curiosidad del reportero contactó al pintor y descubrió en él una historia tan interesante como el episodio mismo.

Hoy se sabe que se trata de la historia de Galo Ariel Vega, un barranquillero de 65 años que lleva cerca de cuatro décadas sobreviviendo en Barcelona.

Galo le contó a Oriol que la mujer que convirtió en tendencia la imagen le pidió que sus ojos, lo único que se vería de ella, quedaran bellos en la obra, que su esposo se enfadó por su decisión de hacerse un retrato y que antes de entregarle la pieza a la mujer, le tomó una fotografía al retrato.

Galo Ariel Vega, en la Rambla de Barcelona

Pero mucho más interesante aún fue la manera como Oriol contó la historia de Galo.

Galo le dijo que era colombiano, que estudió bellas artes en la Universidad Nacional de Bogotá y que llegó a la capital catalana en 1980.

Le dijo a Oriol, y tal vez fue lo que más le impresionó al periodista, que  entre cliente y cliente diseñaba una cabaña de madera que construiría en un terreno que había comprado “barato” en un punto perdido del caribe colombiano que se llama Capurganá.

Lo llamativo del asunto es la forma en que Oriol cuenta la historia de Galo en Twitter a través de 24 trinos, en un hilo, que se desprende del mensaje “madre”.

 

 

Esto podría considerarse de una nueva forma de contar historias y hacer periodismo a través de las plataformas digitales o redes sociales, que está produciendo miles de retuits y que instaló en el firmamento digital, una historia que se cuenta con cerca de 4 mil caracteres a través de 24 trinos.

Les dejo adjunto en este texto, para que ustedes se diviertan tanto como yo, la forma que encontró este periodista catalán para contar la historia a través de su Twitter,  @OrioQF, de un barranquillero llamado Galo.